Los
datos presentados por la Unesco revelan que los
niños que viven en zonas rurales y apartadas,
o en barriadas urbanas degradadas son los que
tienen más difícil el acceso a la
educación. Asimismo, la organización
destaca que los niños y niñas con
discapacidades son víctimas de una exclusión
educativa muy importante, pues representan un
tercio del total de menores sin escolarizar.
Por este motivo, el director general de la Unesco,
Koichiro Matsuura, ha instado a los gobiernos
a identificar a los niños y niñas
que más probabilidades tienen de quedarse
sin escolarizar, así como aquellos que
no consiguen adquirir un dominio de las materias
básicas del plan de estudios. Asimismo,
y en referencia a la Semana de Acción Mundial
por la Educación para Todos, Matsuura ha
declarado que ésta ofrecerá la oportunidad
de poner en relieve una situación inaceptable,
que está frenando los avances para ofrecer
una educación de calidad y universal.
Un
objetivo lejos de lograrse
En el mismo informe que ha presentado la Unesco,
la organización denuncia que a pesar de
las promesas de apoyo a la educación básica,
los compromisos en materia de ayuda financiera
externa permanecen estancados y distan mucho de
alcanzar el nivel necesario para conseguir la
universalización de la enseñanza
primaria.
La Unesco apunta que se necesitan unos 11.000
millones de dólares anuales para lograr
el objetivo de la educación para todos
en los países de bajos ingresos. Sin embargo,
aunque los países del G-8 cumplan las promesas
formuladas en la Cumbre Gleneagles (Escocia) del
2005 y sigan dando a la educación básica
la misma prioridad que hasta ahora, la ayuda a
la educación básica sólo
alcanzará la cifra de 6.000 millones de
dólares en 2010.
Fuente: Canal Solidario, con motivo de
la semana Acción Mundial por la educación
del 21 al 27 de abril.