La visita
comenzó con un encuentro con los 45 niños
discapacitados que viven en el Centro Arrupe, donde
Rato pudo comprobar las consecuencias de la carencia
de vacunas y los millones de minas antipersona que
quedan aún sin desactivar en Camboya.
También
estuvo en el jardín de infancia del centro
San Vicente de Paul, que ofrece a habitantes de
diferentes zonas de esta región camboyana,
alojamiento, manutención y atención
médica básica, trasladándolos
a hospitales provinciales para diagnóstico
e intervenciones quirúrgicas.
El director
del FMI se interesó por el campamento de
niños de la calle que organizan voluntarios
españoles, japoneses y australianos, dentro
del Proyecto Anatha de escolarización de
niños abandonados o de procedencia familiar
muy humilde.
Diariamente,
y durante tres semanas, acuden a dicho programa
200 niños de la zona cuyas familias viven
con muy escasos recursos, a los que se les educa
en ámbitos como la higiene, la alimentación
y la formación.
La visita
finalizó con un encuentro con los estudiantes
pre universitarios que viven en la residencia Tep
Im, quienes interrogaron a Rato sobre distintas
cuestiones en torno al desarrollo de los países
tercermundistas y los planes de los países
desarrollados para con los más desfavorecidos.
EFECOM
Fuente: eleconomista.es