‘Sé
quién eres. Me acuerdo de ti. Ten cuidado.
Quiero hablar contigo cara a cara’.
Estas frases son el principio de un e-mail
amenazante escrito por Pol Pie They, el Jefe
de la Oficina de Extranjería de la
Policía de Phnom Penh (Camboya) al
periodista Hernán Zin, autor de 'Helado
y patatas fritas' , un libro que denuncia
la explotación sexual de los niños
en Camboya.
El libro ‘Helado con patatas fritas’-de
cuyas ventas se dedicará un porcentaje
a luchar contra la pedarastia en el Tercer
Mundo- en él narra su persecución
de cuatro pederastas extranjeros en Camboya.
Esta investigación contiene entrevistas
con los pederastas después de sus juicios,
declaraciones de los niños violados
y una radiografía del turismo sexual
en uno de tantos de los lugares más
pobres del planeta. “La
falta de voluntad de las autoridades es
evidente porque no quieren atentar contra
hombres poderosos, porque son demasiadas
complicaciones, porque esos niños
no le preocupen a nadie. Ni siquiera a sus
padres, que viven en chabolas y no pueden
hacerse cargo de ellos. Recorren las calles
en harapos buscando algo que comer. Hasta
que llega un hombre extranjero que abusa
de ellos a cambio de un helado y unas patatas
fritas.”
|